Noticia | La Casa de la Cultura de Los Palacios se abarrota para la presentación de un nuevo libro,”Cuentos clásicos para niñas y niños de hoy”

CULTURA | 23 de noviembre de 2017| 15:15

Los periodistas palaciegos Manuel Calvente y Kike de los Reyes adaptan los cuentos Cenicienta, Blancanieves y Caperucita Roja: ¿Y si los sueños de las princesas fueran distintos a lo que siempre nos han contado? ¿Y si hubiera madrastras buenas? ¿Y si el final del cuento fuera algo más que casarse



La Casa de la Cultura acogió anoche la presentación de un nuevo libro escrito por dos periodistas palaciegos, Manuel Calvente y Kike de los Reyes, una adaptación de los clásicos cuentos “Cenicienta”, “Blancanieves” y “Caperucita Roja”. El acto fue  presentado por el periodista y escritor Álvaro Romero y contó con la presencia del alcalde de Los Palacios y Villafranca, Juan Manuel Valle.

Para Álvaro Romero, Calvente y de los Reyes han respetado la esencia de los cuentos clásicos de Perrault y de los hermanos Grimm, “pero los han enriquecido y versionado conforme a la época que nos ha tocado vivir, de modo que ya a Cenicienta no le apetecía ir al baile para casarse, porque casarse no es ya necesariamente el final feliz o único final, la felicidad puede ser también quedarse soltera o no pensar en el matrimonio hasta que llegue la hora o hasta que tenga una la certidumbre plena de que esa hora ni siquiera tenga que llegar”.

“Este cuento no va de eso, aquí Cenicienta consigue su sueño, el suyo por ejemplo, demostrar su talento como bailarina, aquí Cenicienta es una protagonista ejemplar. Algo parecido le ocurre a Blancanieves o a Caperucita, que acaban entendiendo que gracias a su madre, tan profesional y capaz, los hombres también pueden ser tiernos, eficientes en las tareas del hogar, y que el lobo feroz, el del cuento, no es necesariamente tan malo, sino consecuente con el instinto que la sabia naturaleza le  ha regalado. Caperucita y su madre son ya mujeres del siglo XXI, iluminadas por el afán de conocimiento, y no por la esperanza amedrentada de que alguien las salve, porque o nos salvamos todos juntos, hombres y mujeres, o no nos salvamos”.

El libro cuenta con las ilustraciones de María Villarino López. Las razones de este proyecto, según Calvente, fueron sus hijas Lola y Noelia, “cuando un día jugando a los cuentos una de ellas me dijo que el cuento tenía que cambiar, que siempre todo lo chulo no le ocurre a la protagonista, siempre tiene que esperar que el príncipe la salve, que el cazador salve a Caperucita y a la abuelita...”

“Dicen que los bebés tienen una esponjita en la cabeza que absorbe todo lo que les llega. Cuantos más pequeños son, más rápidamente lo aprenden. Un lienzo en blanco donde los estímulos del exterior comienzan a dibujar el conocimiento. Teniendo en cuenta la necesaria fantasía de cualquier cuento y la inocencia de quienes se inician al leer o escuchan estos cuentos clásicos desde muy corta edad, decidí hacer esta adaptación para niños y niñas de hoy, pero sobre todo para mis hijas, para que sean independientes y fuertes, aprendan a caerse y a levantarse, a decir “si” o “no”, para que les guste lo que les dé la gana y para que sigan siendo tan maravillosas”.

Para Calvente, “con esta adaptación no pretendemos solucionar de un plumazo la lucha por la Igualdad de género, pero tal y como dice un refrán: -un grano no hace granero, pero ayuda al compañero-, esta es nuestra pequeña aportación a la lucha por la Igualdad”.

Kiike de los Reyes, por su parte, agradeció la masiva afluencia de público en la presentación del libro y contó “que el proceso creativo ha sido duro por ser un trabajo colaborativo, sin saber a estas alturas que ha escrito cada cual, realmente las protagonistas de estos cuentos han sido y serán las mujeres, porque son ellas las que han protagonizado a lo largo de la historia la lucha por la Igualdad de género y son ellas las que siguen luchando a día de hoy”.

De los Reyes agradeció asimismo “a todas las compañeras, profesoras, amigas, quienes nos han enseñado a ponernos las gafas moradas y a no tener miedo, porque lo primero que vemos son los millones de micro-machismos que tenemos nosotros mismos. El libro de cuentos es nuestro homenaje a estas mujeres luchadoras de vanguardia, y nosotros aquí en la retaguardia, aprendiendo y mejorando esta tarea que todas y todos  tenemos que hacer como sociedad”.

El alcalde palaciego, Juan Manuel Valle, agradeció además que esta presentación haya coincidido en estos días en “los que más que celebrando, estamos sensibilizando  a la sociedad en la lucha contra la violencia machista, debemos educar a los más pequeños y apreciar los valores que se recogen en este libro, tener una igualdad efectiva y real entre hombres y mujeres”. Valle destacó “el ingenio y la creatividad de los autores, porque está claro que las cosas no tienen que ser como nos la han contado, se pueden contar de otra forma, y aquí está la prueba, debemos reconocer, como se dice en estos cuentos, que la belleza está en el interior de las personas, que las respuestas está en los libros o que cada uno es responsable de si mismo, frases para reflexionar y con la que seguramente tendríamos una sociedad mejor”.

Cada cuento está dedicado a una mujer, así el de Cenicienta va para Rosa Parks, quien el 1 de diciembre de 1955 se sentó en la zona del autobús reservada para personas blancas, y se negó a cederle su asiento a un joven blanco. Terminó en la cárcel por ello, pero gracias a su valentía, los autobuses dejaron de aplicar tan estúpida norma. Frente al abuso de las leyes del momento, Rosa Parks persiguió sus sueños y se convirtió en una importante activista contra el racismo en los EEUU.

El de Blancanieves está dedicado a Youyou Tu que, como Blancanieves y las Siete Personas Sabias del Bosque, (en la adaptación las personas sabias, sustituyen a los siete enanitos) encontró la respuesta en los libros. A principios de los años 70 supo conjugar la medicina tradicional china y la ciencia más moderna para encontrar un tratamiento contra la malaria y salvar a millones de vidas todos los años. Su pasión por el estudio le hizo alcanzar uno de los mayores descubrimientos de la Humanidad. En 2015, Youyou Tu recibió el Premio Nobel de Medicina.

Por último, el de Caperucita Roja está dedicado a Irena Sendler, quien como la madre de Caperucita, fue inteligente y muy valiente. Jugándose su propia vida, salvó a más de 2.500 niños y niñas. Esta acción tan heroica, le hizo ganarse el sobrenombre de “El Ángel del Gueto de Varsovia”. En 2007 estuvo nominada al Premio Nobel de la Paz.